Un fragmento de ojiva de racimo de misil impactó en el living de una casa familiar en Rehobot, Israel, destruyendo el sillón, televisor y creando un cráter en el patio de servicio.
El padre del dueño, de 76 años, estaba sentado en el sillón en ese momento y resultó con trauma y presión alta, pero sin heridas graves tras controles hospitalarios; se considera un milagro que sobreviviera sin explosión secundaria.
Ronnie, el hijo, relató que el abuelo sintió la explosión inicial del misil y luego el impacto de los restos; la familia recibió ayuda inicial de vecinos y municipalidad, con indemnización estatal pendiente por daños.
El abuelo, abogado jubilado, pasa tiempo con nietos; optó por ir a casa de una hija para Shabbat en familia. El periodista Alfredo Leuco mostró los destrozos, incluyendo lavarropas y bicicleta afectados.
Rehobot es una ciudad tranquila cerca del Instituto Weizmann, clave en farmacéuticas mundiales.