El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declaró que Israel está ganando la guerra contra Irán iniciada hace 20 días, degradando su arsenal de drones, misiles y defensas aéreas, destruyendo fábricas nucleares en Natanz y atacando su marina en el mar Caspio.
Netanyahu calificó de "decimada" a Irán, que pierde capacidad para enriquecer uranio y producir misiles balísticos, y sugirió operaciones terrestres para cambio de régimen sin reemplazar un ayatolá por otro, enfatizando que el pueblo iraní debe aprovechar las condiciones.
Reconoció ataques a infraestructuras nucleares e industriales, hundiendo la marina y inutilizando defensas, pese a noticias falsas.