La nena Esmeralda de dos años, desaparecida el miércoles en Cosquín, Córdoba, fue encontrada con vida a tres cuadras de su casa, pero la fiscal Silvina Penn sospecha secuestro por alguien del entorno familiar que la dejó tras la difusión nacional.
Secuestraron 11 teléfonos para revisar amenazas o conflictividad familiar; la nena tenía lastimadura en la cabeza y estaba descalza tras 24 horas, descartando que pasara por ciertas zonas antes.
La psicóloga Anabella Cerventi explicó que desapariciones generan temor en niños, con riesgo de trauma por estrés postraumático si perciben peligro vital, agravado por falta de lenguaje abstracto; el reencuentro con mamá llorando y policías puede traumatizar más.
Terapias como EMDR, cognitiva o juego con muñecos ayudan a integrar el evento sin revivirlo emocionalmente; padres deben evitar hipervigilancia para no generar ansiedades, regresiones o miedos en la niña; mayor abuso es intrafamiliar, urge ESI.