Tres amigos, Lautaro, Mauricio y Federico, restauraron una Renault 4 del 1972 prestada por la mamá de Lautaro y recorrieron 10.000 kilómetros hasta Ushuaia. Prepararon el vehículo un mes, saliendo de madrugada para la aventura soñada por Lautaro tras viajes por Latinoamérica.
El auto familiar, usado previamente para viajes a Bolivia e Iruya, anduvo perfecto pese a inconvenientes menores resueltos por Mauricio y Federico, más mecánicos. Viajaron a 75-80 km/h por GPS, con drama de temperatura de día pero mejor de noche.
La Renault 4 se promocionaba como el auto que anda y anda, y demostró nobleza sin quedarse nunca. Planean más viajes como a Brasil, pero deben mejorar refrigeración.
En estudio destacaron el amor puesto en la restauración y aplaudieron la historia emotiva del noble vehículo verde.