En El Camino Antiguo, respondieron la duda sobre si Dios se arrepiente, citando 1 Samuel 15:29 que dice que Dios no es hombre para arrepentirse, y Jeremías 15:6 donde Dios menciona estar cansado de arrepentirse.
Explicaron que los pensamientos y caminos de Dios son más altos que los humanos según Isaías 55:8-9, por lo que su arrepentimiento difiere: Dios se arrepiente antes de hacer el mal, no después como los hombres, según Números 23:19.
Ejemplo de Jonás 3: Dios amenazó destruir Nínive en 40 días, pero al ver el arrepentimiento del pueblo, rey y animales que ayunaron y se cubrieron de cilicio, Dios se arrepintió y no la destruyó.
En Jeremías, Dios se cansa de arrepentirse por la rebeldía israelita, pero no contradice Samuel porque no arrepiente como humanos. Invitaron a no abusar de la paciencia divina.