Una pelea masiva con disturbios ocurrió en un torneo de fútbol infantil en el club de Villa Lynch por apuestas ilegales externas, con apuestas de hasta 500.000 pesos en partidos de chicos de 10-12 años.
Delincuentes apostaban en negro a resultados, penales y jugadores; al no salir como esperaban, agredieron desde tribunas rivales, generando caos que requirió cinco patrulleros. El club alquiló el lugar y nada tiene que ver; los chicos jugaban ajenos al conflicto adulto.
Vecinos y testigos confirman que apostadores externos generaron el lío, no padres ni club. Es común en potreros, pero aquí usaron club de barrio como cobertura.