En el Club Social Lynch de Villa Lynch, San Martín, un partido entre Guayurquiza y Team Nene por apuestas millonarias derivó en batalla campal con empujones, golpes y corridas, tras dar vuelta el marcador el Team Nene.
La policía intervino con balas de goma para dispersar a los violentos, mientras niños del club quedaban en medio aterrorizados; un nene se perdió momentáneamente en la confusión y padres los protegieron.
El clima tenso por jugadas duras y dinero en juego explotó en la tribuna, dejando claro que la violencia ganó al fútbol infantil.