El 70% de ríos y arroyos europeos analizan contaminados con microplásticos, superando controles tradicionales y encendiendo alarmas por riesgos a la salud.
Orígenes humanos incluyen lavados de ropa sintética, toallitas al inodoro y residuos urbanos que fallan sistemas hídricos.
En España, solo el 49,1% de masas superficiales alcanza buen estado ecológico, agravando el escenario de contaminación omnipresente en aire y agua.