Un misil de racimo iraní impactó en la estación central de trenes de Tel Aviv, causando daños materiales como escombros y vidrios rotos, sin víctimas ni heridos reportados.
La compañía ferroviaria israelí suspendió el servicio por la amenaza; se usó armamento prohibido con alto impacto, y durante la noche sonaron sirenas y alertas en apps móviles.
Esto ocurre en escalada tras asesinatos israelíes de Ismail Khatib y Ari Lajirani, con Irán respondiendo contra barrios de Tel Aviv.