Israel intensificó sus operaciones en Líbano bombardeando Beirut, matando al menos 12 personas en edificios residenciales, y anunció la destrucción de todos los puentes sobre el río Litani para impedir refuerzos de Hezbollah al sur, donde hay combates feroces.
El ministro de Defensa Israel Katz autorizó al ejército a eliminar altos mandos iraníes como Ismail Yatis, Ali Darihani y Reza Soleiman sin aprobación previa, tras ataques a South Pars y retaliaciones iraníes con drones y misiles que mataron dos civiles en Israel.
En Beirut, residentes denuncian ataques sin aviso en barrios poblados, mientras Israel justifica objetivos contra Hezbollah; grupos humanitarios advierten catástrofe por aislamiento de miles en el sur del Litani, con mercados sin suministros según la ONU.
Joan Cabasés reportó bombardeos sin previo aviso en centro de Beirut, muertes de sanitarios y ataques a distribución de combustible, elevando cifras a más de 900 muertos y un millón evacuados desde marzo.