Irán mantiene constante el número de disparos de misiles contra Israel desde hace una semana, con un leve incremento en los últimos días, pese a las intercepciones de Israel y Estados Unidos.
Los sistemas de lanzamiento iraníes permanecen ocultos y conservan capacidad de fabricación, similar a cómo Ucrania sostiene su guerra contra Rusia produciendo drones.
Irán, abrumado militarmente y con su cúpula política destruida, aún demuestra gran capacidad de daño en los 20 días de guerra, con cerca de 4.000 heridos y menos de 20 muertos en Israel.
En las primeras rondas desde la madrugada, ocho series de misiles con racimo causaron un muerto en Adanim y tres mujeres fallecidas en Cisjordania por un misil caído.