La Federación Iraní de Fútbol solicitó jugar sus partidos del Mundial en México en lugar de Estados Unidos, debido a las tensiones por la guerra y la muerte de su líder, con 84 días restantes para el torneo.
El presidente de la Federación Iraní, Nech Tahi, contactó a la Embajada en México, y la presidenta Claudia Sheinbaum aceptó recibirlos, pero la FIFA rechaza cambios en el cronograma por logística de otras selecciones como Nueva Zelanda, Egipto y Bélgica.
Donald Trump no garantiza la seguridad de la delegación iraní y advierte riesgos, complicando la participación mientras Irán insiste en boicotear solo a Estados Unidos y no al Mundial.
Sin visas para hinchas iraníes y trabas previas, como en el sorteo, la situación genera incertidumbre sobre si Irán jugará o se retirará.