Un violín fabricado en 1894 que perteneció a Albert Einstein se subastó por 516.500 dólares, el más alto para instrumento no de músico profesional, solo superado por violines del Titanic o Stradivarius.
Einstein compró el instrumento a los 15 años con su dinero, influenciado por su madre y Mozart; lo usó durante formulación de relatividad, permaneció 70 años olvidado en familia alemana hasta autenticación en 2026.
La subasta destaca vínculo entre ciencia, música y arte de Einstein, quien rechazó inicialmente la práctica pero la mantuvo toda su vida.