Ucrania aceptó una inspección externa del gasoducto Druzba financiada por la Unión Europea, anunciaron Ursula von der Leyen y Antonio Costa dos días antes de una cumbre en Bruselas para superar el veto húngaro a un préstamo de 90.000 millones de euros para Kiev.
Viktor Orbán afirma que el gasoducto opera normalmente y Zelensky lo mantiene cerrado por motivos políticos para influir en elecciones húngaras del 12 de abril. Zelensky culpa a ataques rusos y se queja de presión europea para reabrirlo.