Una tormenta feroz con pequeños tornados ayer en Lamba y Garín voló techos, tanques de agua, chapas, un baño químico pesado y una pileta inflable, dejando árboles caídos y más de 40.000 usuarios sin luz en varios lugares; el cielo se puso negro de golpe.
El fenómeno se formó por choque de viento frío del sudeste con masa de aire caliente, generando tornados que lanzaron objetos por todos lados; en Parque de Llamas fue impresionante con postales de destrucción que persisten hoy.
Periodistas advierten encerrarse en casa ante vientos extremos; muestran videos de chapas volando en Garín y piletas desplazadas, calificándolo de peligro total.