La tormenta con ráfagas de 70 a 80 km/h causó destrozos impresionantes en barrios del AMBA, como Lugano, donde una cuadrilla de más de 30 operarios retiró al menos 15 árboles de la Plaza Nicolás Granada.
En esa zona, vecinos describieron vientos que duraron solo 30 segundos a 2 minutos cerca de la una y media del mediodía, pero volaron techos de un natatorio, tapas de cancha de pádel y generaron escombros por todas partes. Julieta Bismarck reportó desde el lugar que la plaza parece arrasada por un tremendo temporal.
Otros daños incluyeron el techo completo de un salón en la parroquia del Niño Jesús, un lavadero donde el viento levantó personas y chapas que lastimaron a varios, y un árbol caído en el colegio Honorión que asustó a los chicos en el patio. Ramas, chapas y techos de tanques de agua quedaron esparcidos en un radio de 20 cuadras.
Sergio Haltin confirmó que ya pasó lo peor, con buen tiempo por delante, mínimas de 15 grados y máximas de 26, sin alertas ni tormentas nuevas. Los vecinos compararon el fenómeno con una cola de tornado o huracán, vivido con mucho drama.