Una tormenta de nieve tardía azota el norte de Estados Unidos, con foco en Michigan y Wisconsin, cubriendo de blanco los Grandes Lagos y cancelando 3.100 vuelos en 48 horas.
El sistema extremo se expande costa a costa, cerrando escuelas y activando alertas por frío severo. Hacia el norte, temperaturas bajan a 20 grados bajo cero, mientras el sur enfrenta tormentas y posibles tornados.