Rusia condenó el ataque de Estados Unidos e Israel cerca de la central nuclear Bushehr, construida por Moscú e iraní. La OIEA llamó la atención por riesgos en instalaciones nucleares.
La portavoz María Zakharova calificó el misil como irresponsable e inaceptable a metros de una unidad en funcionamiento, amenazando vidas de ciudadanos rusos en la planta y riesgo de catástrofe radiológica regional.
Irán informó a OIEA sin daños ni heridos. Rusia instó a Tel Aviv y Washington abstenerse de atacar infraestructuras nucleares.