La tormenta de ayer al mediodía azotó Buenos Aires con fuertes ráfagas de viento de hasta 80 km/h, volando techos, árboles, piletas de lona, baños químicos y causando 37.000 hogares sin luz y 31 árboles caídos.
En Puerto Madero y zonas como Parque Lezama, Lugano y Moreno se registraron voladuras de techos, paredes derrumbadas en supermercados con heridos, y un panorama apocalíptico con polvo y lluvia intensa pero breve. Defensa Civil recibió 35 llamados.
El viento rotó direcciones causando violencia extrema, más impactante que la lluvia, con granizo aislado y saturación de desagües. Hoy el tiempo mejora con fresco y sol.