Irán denunció que Estados Unidos e Israel atacaron el mayor yacimiento de gas del mundo, conocido como South Pars o South Park, en el Golfo Pérsico y compartido con Catar, primera infraestructura energética crítica golpeada en la guerra.
El ataque provocó un incendio en las instalaciones y disparó un 5% el precio del barril de Brent hasta 108 dólares, mientras el gas en Europa subió más del 6%. Las bolsas internacionales, como Wall Street y Europa, cotizan en rojo por la volatilidad.
Desde la bolsa de Frankfurt, José David explicó que hasta ahora los ataques eran selectivos a objetivos militares, pero este golpea energía crítica, clave para Irán que suministra gas internamente y a Turquía pese a sanciones. Aún no se conoce el daño total, pero genera presiones inflacionarias a un día de la reunión del BCE, que mantendrá tipos en 2% pero podría endurecer discurso si el petróleo supera 100 dólares por semanas.
Los mercados reaccionan con repuntes esperados ante esta escalada del conflicto.