Pablo Guillermo Ragni, sicario con tobillera electrónica por robos y tráfico de drogas, llegó en su propia moto con patente original a tirotear la casa del vendedor de un BMW valuado en 10.000 dólares defectuoso, matando a la madre de 53 años con un disparo en el abdomen a plena luz del día en un barrio de clase media cerca de Buenos Aires.
El comprador estafado, Gastón Arroyo, autor intelectual detenido en Escobar, supervisaba el ataque desde las inmediaciones según datos de antenas celulares; Ragni destruyó la tobillera y huyó al llegar la policía, pese a tener prisión domiciliaria por ser "padre ejemplar" que cuidaba a sus hijos.
Panelistas cuestionan el control de la justicia penitenciaria, ya que no hubo alerta pese a la distancia recorrida por Ragni desde San Martín, zona de narcotráfico; el sicariato estilo Rosario se traslada a provincia de Buenos Aires, con siete disparos directos contra la propiedad.
La víctima estaba sola en la casa; vecinos llamaron al 911 y facilitaron entrada policial; cámaras de seguridad ayudan en la búsqueda del prófugo Ragni.