El predicador cuestiona cómo gobiernos y creyentes dicen amar a Dios pero aborrecen al prójimo y odian a enemigos o opositores, contradiciendo la enseñanza de Yeshua.
Instó a evaluar, leer Escrituras, orar y corregir errores, recordando que Juan el Bautista y Yeshua llamaron al arrepentimiento (teshuvá) a todo Israel, incluyendo sectas religiosas como fariseos, saduceos, herodianos y líderes como Herodes y sumos sacerdotes.
Ambos ministerios cerca del río Jordán enfatizaron volver al Padre, a practicantes y no practicantes, sin fundar ministerios personales sino ser canales del Ruach HaKodesh.