El pastor en el programa Cielos abiertos proclama que Dios ama incondicionalmente a todas las personas del mundo, sin importar sus errores o pecados, y asegura que nadie puede separar al hombre de ese amor eterno.
Citando el libro de Romanos, explica que ni angustia, tribulación, persecución, hambre, peligro ni espada logran romper el vínculo con el amor de Cristo, y declara que los creyentes son más que vencedores por medio de Aquel que los amó.
Enfatiza que aunque se falle a Dios, Él nunca deja de amar y siempre ofrece una nueva oportunidad para restaurarse. Invita a la congregación a la Iglesia Portal del Cielo en Avenida Rival Saga 2000, Resistencia, junto a los pastores Jorge y Alicia de Desma.