Marcos, integrante de Nazarenos Perseguidos, relató desde Líbano su misión ayudando cristianos y civiles afectados por la guerra, a 20 km de Beirut con bombardeos. Destacó convivencia religiosa en el sur chiita pero sufrimiento por ataques que mataron a un sacerdote católico la semana pasada.
Ex ingeniero industrial, explicó su vocación religiosa que lo llevó a consagrarse y ayudar a los necesitados, pese a no ser su plan inicial. El panel elogió su labor admirable en un país torturado por Hezbollah aliado a sirios, donde Israel facilita desarme del grupo por primera vez.