Marcos Cabezas, misionero argentino en Líbano, describió bombardeos intensos en Beirut que derrumbaron edificios usados como depósitos de armas de Hezbollah; desde el norte de la capital, se oyen explosiones y se ve humo.
Su casa de misericordia de los Nazarenos Perseguidos alberga a 70 refugiados africanos de Sudán y Etiopía desplazados del sur; recibe a todos sin distinción religiosa, sostenida por donaciones vía Instagram Familia Nazarena Líbano y Agencia NUN.
Líbano supera 1,2 millones de desplazados y 900 muertes, con 65% pobreza y crisis de servicios; cristianos sufren más, como sacerdote muerto ayudando fieles. Gente quiere paz, cansada de guerras.
Panel destacó rol de Hezbollah financiado por Irán (1.000 millones anuales), debilitado; gobierno libanés distingue de Hezbollah, que controla sur. Israel busca colchón de seguridad en frontera norte.
Marcos resaltó convivencia religiosa histórica, citando a Juan Pablo II: Líbano es "más que un país, un mensaje"; pese tragedias, gente amable y respetuosa.