Israel bombardeó el yacimiento de gas más grande del mundo, South Pars/North Dome, dañando estructuras clave y obligando a su cierre temporal, lo que genera demoras en reactivación. El ataque provocó furia en Qatar, aliado de EE.UU., y tensiones diplomáticas con Netanyahu.
Irán respondió con ataques a refinerías y amenazas vía Telegram para evacuar civiles, mientras Israel abatió líderes como Ari Marillani, general de la Guardia Revolucionaria, y Ismail Hatib, exministro de inteligencia. Netanyahu reivindicó golpes a bases iraníes.
En Tel Aviv, bombas causaron dos muertes civiles, una mujer y un hombre. En Líbano, ataques israelíes multiplican víctimas, superando las 2.000 en total. Trump criticó a aliados OTAN por no sumarse, proponiendo acabar con Irán y dejar el Estrecho de Hormuz a otros.
Irán frena más del 20% del petróleo global con drones baratos y minas, elevando Brent a 108-109 dólares sin atacar petroleros para evitar recriminaciones ambientales. Analistas ven conflicto prolongado con bajo costo para Irán y presión inflacionaria mundial.
La Reserva Federal mantuvo tasas, pero proyecta inflación alta por combustibles; en Argentina, nafta subió 1% hoy, acumulando 13% desde inicio de guerra.