Irán lanzó drones y misiles contra Tel Aviv en venganza por el asesinato de su líder de seguridad y defensa Ali Larihani en un ataque israelí, confirmando hoy la muerte y afectando edificios civiles con víctimas fatales.
Es la primera vez que Irán ataca directamente Tel Aviv en este conflicto; Israel reporta haber matado también al jefe de inteligencia iraní, destacando su "puntería quirúrgica" para debilitar al régimen y fomentar levantamiento popular en Irán.
Los ataques incluyen infraestructuras petroleras y de gas en países del Golfo, impactando precios internacionales de energía; el bombardeo fue rápido, sin tiempo para sirenas ni refugios en muchos casos.