El INTA en Famaillá, Tucumán, desarrolla experimentación adaptativa con drones para mejorar la plantación de caña de azúcar en 300.000 hectáreas.
Los drones generan flujos de trabajo para censurar yemas por metro lineal, detectando fallas en densidad con cámaras RGB y multispectral antes del tapado.
Se busca alcanzar rendimientos por encima de 85 toneladas por hectárea, recuperando un 10% de pérdidas actuales mediante IA y algoritmos en tiempo real.
El 30% de plantaciones es mecanizada y 70% manual, enfatizando una buena densidad de yemas para maximizar potencial económico.
El proyecto integra análisis estadístico para mapear fallas en latitud y longitud.