Durante el programa Cielos abiertos, fieles dan testimonios impactantes de sanaciones milagrosas ocurridas en vivo: una mujer con fractura de tibia y peroné expuesta hace tres años abandona su trípode y camina sin dolor tras sentir calor en las rodillas.
Otra hermana libera su audición generacional de 20 años al quitarse un aparato auditivo durante la oración, mientras una tercera recupera el oído izquierdo perdido por 30 años tras un impacto en la cabeza que removió un tapón invisible.
Un hombre sin tímpano en un oído, dolor crónico, confirma oír perfectamente tapando el bueno; un joven de 18 años con 90% de sordera pasa a escuchar normal; un niño forma arcos en pies planos durante oración, permitiéndole correr sin plantillas.
Abigail, con lesión reciente de tibia, peroné y menisco confirmada por resonancia, salta sin dolor y deja su aparato ortopédico. Múltiples sanaciones de oídos se confirman en gradas, con el apóstol declarando más milagros en redes sociales.