El programa presenta más testimonios de fieles sanados por el diácono Fernando Gregoni mediante imposiciones de manos en Villa Fiorito, villa 11-14 y Montegrande. Elvira, de 57 años, se curó de hernia de disco y pico de loro tras dos años sin dolores ni kinesiología, confirmados por estudios médicos.
Gabriel recuperó la movilidad tras no poder caminar por enfermedad grave, jubilándose y dejando de manejar, atribuyéndolo a la fe junto a tratamientos médicos. Lina, colaboradora, sanó gastritis, alergias y nervio en el talón con masajes en pies prescritos por Gregoni, quien detecta males sin que se digan, y ahora ayuda lunes en villa 11-14 hasta la madrugada.
Su hijo de 24 años superó pánico y depresión sin medicamentos, trabajando en Ciudad del Este. Gregoni regala agua bendita para ayuno, atiende por teléfono en otros idiomas y países, tiene don desde los 7 años, está casado con hijos y es diácono católico que reza Padre Nuestro y Ave María.
La conductora enfatiza consultar primero médicos y estudios, y da datos vía producción para contactarlo, ya que no tiene redes. Testigos destacan evolución de no creyentes a fieles emociona y llora, compartiendo comida con filas que duermen en calle.