El gobierno de Costa Rica decidió cerrar su embajada en Cuba por el deterioro sostenido de derechos humanos y aumento de represión contra ciudadanos.
El canciller costarricense Adriano Inoco anunció el cierre en conferencia de prensa y solicitó a Cuba retirar su personal diplomático de la embajada en San José, salvo funcionarios consulares.
La medida responde a la profunda preocupación por la crisis en la isla, incluyendo la reciente superación de un corte energético masivo pero sin cambios estructurales.