Carolina Bairo, perfumista sensorial, explicó cómo los aromas conectan con emociones y recuerdos a través de la memoria olfativa en el sistema límbico del cerebro.
Dejó contadora para dedicarse a fragancias tras conectar con olores de infancia en Misiones como tierra mojada, y ahora dirige escuela de marcas sensoriales donde crea perfumes personalizados y odotipos para marcas.
Enseñó a entrenar el olfato cerrando ojos para evocar recuerdos, oliendo elementos caseros como naranja (energía arriba) y especias (expansivo adentro), interpretando sensaciones corporales más allá de identificar.
Los aromas cambian con estados emocionales y pH piel, evocando seguridad o melancolía, y se proponen crear fragancia para el programa con flores blancas y canela.
Invitó a seguidores en Instagram a compartir experiencias olfativas.