En Tel Aviv, una bomba racimo iraní impactó un edificio matando a un matrimonio de 72 y 73 años que no alcanzó el refugio, pese a las alarmas; cinco heridos más en ataques del día.
Nelson Castro recorrió el sitio donde el misil entró por el balcón explotando dentro, fallando la Cúpula de Hierro; ancianos con problemas de movilidad ignoraron refugios por incomodidad de sótanos polvorientos y hacinados.
Israel reporta ocho impactos ese día más lanzamientos de Hezbolá e Irán; civiles normalizan alarmas tras 19 días de guerra, bajando guardia pese riesgos, con tensiones en refugios por puertas abiertas que amplifican onda expansiva.
En otro impacto cercano, Castro vivió alarma en calle y se refugió con 30 personas en vestidor 4x4 por 25 minutos; muchos duermen en búnkers o subterráneos para evitar subidas y bajadas.
Al cierre, nueva bomba racimo en sur de Israel en Neta sin víctimas reportadas aún.