Nelson Castro reporta en vivo desde el barrio de Tel Aviv donde una bomba racimo iraní destruyó la planta baja de un edificio civil hace 40 minutos. Vidrios, escombros y mampostería destrozada generan evacuación total del lugar.
Inspectores municipales evalúan daños estructurales en medio de colchones y ropa esparcidos. El impacto confirma características de bomba racimo, con destrucción localizada pero intensa, rompiendo ventanas en edificios cercanos.
La mayoría de israelíes apoya continuar el combate pese a las dificultades. Europa rehúsa involucrarse directamente y China guarda silencio ante la escalada.
Bombas racimo complican intercepciones por subdivisión y riesgo de explosión retardada hasta 24 horas, como en casos previos con víctimas.