Una fuerte tormenta con ráfagas de hasta 80 kilómetros por hora azotó el AMBA, causando árboles caídos, voladuras de techos, cortes de luz a 45.000 usuarios y caída de temperatura de 7 grados en 15 minutos.
En Paso del Rey, un muro de 30 por 6 metros de un mayorista se derrumbó y techos de galpones volaron sin heridos graves. En Garín, remolinos levantaron chapas sin víctimas. Un silletero quedó colgado como péndulo en Puerto Madero y fue rescatado por bomberos.
En Parque Lezama, más de 30 árboles fueron arrancados o partidos, convirtiendo la plaza en una selva temporal. Vecinos describieron un ruido ensordecedor y posible pequeño tornado. En Villa Lugano, la plaza Nicolás Granada quedó cubierta de ramas y una chapa voló 40 metros.
Especialistas como Alpio Costa explicaron que se trató de un frente de ráfagas descendentes, no tornadoes, con efectos variables por zona. No hubo víctimas fatales pese a la destrucción.