Los panelistas debaten si la baja de la inflación compensa los salarios congelados en la Argentina actual. Explican que antes los aumentos salariales seguían la inflación galopante mediante paritarias, permitiendo cierto poder adquisitivo pese a precios disparados.
Ahora, con inflación más controlada pero sueldos planchados hace meses, dueños de PyMEs enfrentan ventas estancadas y presiones de empleados por ajustes. El consumo se paraliza y el impacto es mayor en sectores sin contención sindical.
Comparan con gobiernos anteriores, como el de Cristina Fernández de Kirchner, donde la inflación era alta pero compensada; critican que el actual no logra transmitir mejoras al bolsillo pese al voto de confianza inicial.
Señalan que la expectativa positiva por control inflacionario se diluye, agravada por subas en combustibles y alimentos por encima del 3% oficial mensual.