El Pastor Néstor profetiza que vivimos los tiempos finales con maldad multiplicándose como en días de Noé y Lot, corrupción rampante, ciencia aumentada con inteligencia artificial y gente corriendo de un lado a otro.
Cita profecías de Daniel y Jesús: la higuera (Israel) reverdeció en 1948 con su nación renacida, señalando que esta generación no pasará sin el fin, junto a terremotos, guerras y hambres nación contra nación.
Invita a buscar a Dios y Jesucristo en una iglesia para hallar felicidad verdadera y victoria en juicios venideros, ya que la gente desesperada busca en vano sin Él.