En una estación de servicio de Córdoba y Dorrego en Chacarita, el reportero Mariano Onega muestra pizarras actualizadas con nafta super a 1.800 pesos el litro y premium sobre 2.000 pesos, tras suba en menos de una semana.
Los automovilistas cargan por valores fijos como 10.000 o 5.000 pesos para salir de reserva, buscan descuentos con tarjetas o autoservicio, y ya no llenan tanques completos por el costo que agota salarios mensuales.
Los playeros confirman que aumentos constantes impiden seguir precios diarios, complicando el uso del auto.