Maca escaló una pared de 4 metros con arnés en el gimnasio de Cuestión de Peso, superando el miedo a las alturas y complejos por su peso que la habían frenado en un viaje de egresados de primaria.
La instructora Maru la aseguró desde abajo y la animó a soltarse, mientras Maca hacía fuerza con todo el cuerpo y llegaba arriba pese a sentir que no podía más. Al bajar, celebró haber vencido el temor mirando hacia abajo.
En la charla posterior, Maca contó que a los 11 años se sintió demasiado gorda para participar y pensó que el arnés no la aguantaría, pero ahora se permite probar todo y quedó con dolores en el cuerpo pero encantada. Sus compañeros la felicitaron por cerrar esa etapa.
La actividad emocionó al panel, que destacó cómo Maca miró siempre para arriba y logró su meta, cerca de su posible alta en la balanza.