Mostafa Khamenei, nuevo jefe supremo de Irán, nombró a Mohsen Rezaei como asesor militar pese a orden de captura de Interpol por el atentado a la AMIA.
Rezaei, de 71 años, fue jefe de la Guardia Revolucionaria entre 1981 y 1993, ocupó cargos como vicepresidente y secretario del Consejo de Discernimiento.
Interpol lo acusa de homicidio calificado agravado por odio racial o religioso en perjuicio de 85 víctimas fatales de la AMIA en 1994, además de lesiones y daños. También vinculado al ataque a la embajada de Israel en 1992 que dejó 22 muertos.
Su hijo Ahmad lo implicó tras desertar a Estados Unidos en 1998.