Mohsen Rezai fue designado nuevo asesor militar de Irán por orden de Khamenei, figura clave de la Guardia Revolucionaria con cargos como vicepresidente y secretario del Consejo de Discernimiento.
Rezai enfrenta alerta roja de Interpol por presunta participación en el atentado a la AMIA en 1994 que dejó 85 muertos, homicidio agravado por odio racial y religioso, además vinculado al ataque a la embajada israelí en 1992 con 29 muertos.
Su hijo Ahmad lo implicó al desertar a Estados Unidos en 1998. La designación genera controversia en Argentina por su historial.