Durante el partido que Rosario Central le ganó 2-1 a Banfield en el Gigante de Arroyito, hinchas de la parte baja de la tribuna arrojaron más de una decena de muñecas inflables con la camiseta de Newell's a la cancha, generando polémica.
El club emitió un comunicado repudiando los hechos, iniciando sumarios internos e investigación para identificar responsables, aclarando que estos actos ofensivos no representan el folclore ni los valores de la institución modelo que buscan ser.
La Colectiva de Abogadas Feministas Rosario denunció el incidente como cultura de la violación, mientras el panel debate si es folclore futbolero, arenga machista o algo repudiable que merece expulsión de socios y sanciones como en Europa por racismo.
Critican la falta de acción de la AFA, justicia y fiscalías, comparando con casos de racismo en Gran Hermano o favoritismos a figuras como Ángel Di María, y exigen que el club expulse a los responsables y aplique medidas disciplinarias.
Los panelistas coinciden en que no es folclore aceptable en un ambiente familiar, y que requiere intervención judicial y del Poder Judicial ausente en estos casos.