La fiscalía brasileña busca acumular tres delitos contra Agostina Páez, la abogada argentina retenida por injuria racial, con penas de hasta cinco años cada uno para evitar prisión excarcelable y sumar hasta 15 años.
La defensa de Páez argumenta que solo un hecho está probado, el del video donde reacciona a un gesto obsceno del hombre del bar por ignorancia del racismo en Brasil, pide disculpas y niega los otros dos sin pruebas, destacando que no sabía la gravedad cultural.
Panelistas critican la severidad como un delirio, comparándolo con homicidios de menor pena, y señalan uso de su imagen como emblema social por la policía, mientras narcos operan con impunidad.