Un motociclista detuvo su vehículo en la calle Luis de Flores al 2283 de Bécar y disparó siete veces contra una casa, matando a Cecilia Iraola. El ataque fue un ajuste de cuentas por un auto BMW vendido por el hijo de la víctima, valuado en 10.000 dólares, que tenía fallas mecánicas y fue devuelto sin reembolso.
El hijo había huido a Costa Rica tras amenazas, pero llamó a su madre minutos antes para verificar si todo estaba bien. Cámaras de seguridad captaron la secuencia: el tirador vació el cargador, tres balas impactaron en la habitación de Cecilia, quien murió en el lugar.
La policía rastreó la moto hasta José León Suárez, donde el conductor cortó su tobillera electrónica y huyó, pero fue detenido junto al comprador del auto, identificado como autor material mediante antenas celulares y pruebas.
La justicia actuó rápido con allanamientos y secuestro de teléfonos, confirmando que la muerte fue en ocasión de ajuste de cuentas no dirigido directamente a la mujer.