Irán lanzó drones y misiles contra la embajada de Estados Unidos en Bagdad durante la madrugada, impactando un drone en un hotel de la zona verde y provocando un incendio sin víctimas.
Las defensas aéreas frustraron parte de la ofensiva, y el área diplomática quedó bajo fuerte seguridad. El primer ministro iraquí condenó los ataques y prometió justicia a los responsables, advirtiendo amenazas a la estabilidad del país.