Cristina Fernández de Kirchner mostró irritación al responder datos personales en su primera indagatoria presencial por la causa Cuadernos en Comodoro Py. Ante preguntas rutinarias del tribunal sobre nombre, edad y antecedentes, replicó que eran de público y notorio, se negó a dar apodo y vinculó su única condena a la de Vialidad.
El presidente del Tribunal Oral, Méndez Signori, aclaró que el interrogatorio es por ley, no capricho. Cristina criticó el proceso como show mediático, tildó de mafiosos a fiscales como Carlos Stornelli y Claudio Bonadio, y evadió preguntas directas para hacer un análisis político. Panelistas notaron su incomodidad y altanería, similar a Vialidad.
El juicio incluye arrepentidos como Claudio Bonadio, José López y empresarios que confiesan coimas. Cristina llegó con custodia especial, no saludó a Julio De Vido pese a sentarse cerca, y enfrenta pruebas sólidas que la ponen en riesgo.
Periodistas destacaron privilegios como traslado privado y obsesión con Stornelli, quien horas antes dio exclusiva desmintiendo operaciones en su contra.