Cristina Fernández de Kirchner declaró durante 45 minutos en el juicio oral por la causa de los cuadernos de las coimas en los tribunales de Comodoro Py, sin responder preguntas de los jueces.
La expresidenta salió de su departamento en San José 1111 pasadas las dos y media de la mañana, acompañada por militantes que le brindaron apoyo al partir y al regresar a las diez y media. Ingresó por las cocheras para evitar ser vista y no saludó a Julio De Vido, eximputado en la causa.
Acusada de liderar una asociación ilícita que cobraba coimas a empresas de obras públicas, Fernández de Kirchner denunció que el juez Bonadio y el fiscal Stornelli son mafiosos y que es víctima de persecución. Dijo que podría morir presa con este Poder Judicial y se negó a contestar hasta que investiguen a Stornelli.
El traslado lo realizó la custodia presidencial de la Policía Federal, a cargo del comisario Mayor Diego Carbone, ya que cumple condena domiciliaria sin necesidad de esposas por seguridad. El juicio tiene más de 30 imputados y se prolongará varios meses.