Cristina Kirchner dedicó 20 de 60 minutos de su alegato en el juicio por caso Cuadernos a desviar el foco hacia la causa de Marcelo D'Alessio, falso abogado acusado de inventar pruebas en otro expediente.
Panelistas criticaron el relato como desopilante y fantasioso, convirtiéndose en parodia con acertijos como "media luna, Shakespeare y proteína". Analizaron chats de Carlos Stornelli con Galeotti para extorsionar e incluir/sacar gente de Cuadernos, incluyendo viaje a Pinamar con medialunas de Atlántida.