Cristina Fernández de Kirchner declaró en el juicio por los cuadernos de las coimas, donde la acusan de liderar asociación ilícita, y acusó de manejo mafioso al fiscal Carlos Stornelli y al fallecido juez Claudio Bonadio en el uso de arrepentidos.
Salió de prisión domiciliaria en San José 1111 rodeada de militantes, saludó con ve de victoria y rosario; al volver, agradeció desde el balcón. Dijo que podría morir presa pero el sistema judicial terminará, y se negó a preguntas del TOF 7.
En interrogatorio de identificación ironizó sobre preguntas de público notorio como edad 73 años, viuda, apodo Cristina, domicilio y antecedentes: solo la condena por vialidad.
Su abogado Veraldi pidió dispensarla post declaración.