Un comerciante de 53 años, Andrés Serviño, fue asesinado durante una entradera en Ituzaingó, conurbano bonaerense. Los delincuentes lo torturaron para obtener dinero y escaparon en un Renault Fluence usado previamente en otro robo el 8 de marzo contra una jubilada, a quien quemaron los dedos.
Hay un detenido. Es el segundo comerciante asesinado en pocas horas, sumado a homicidios en San José, San Isidro y Lanús.